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Viaje de fe: una odisea filmográfica

La creación de una película combina la fe con el trabajo de una manera muy directa. Fe, porque el proceso creativo nunca garantiza el éxito automático; trabajo, porque se exige al máximo todos los recursos de nuestra capacidad –esfuerzo físico, desgaste mental, reservas espirituales, fortaleza emocional, determinación moral y un simple propósito de hacer lo que se debe hacer.[1]

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El equipo

Peter Johnson reunió a un equipo formidable para asumir la tarea de filmar el épico viaje de Lehi, desde Jerusalén hasta Abundancia. Brian Wilcox fue el director de fotografía, “El compromiso de Brian de trabajar arduamente en condiciones difíciles… lo colocó en el equipo, [junto con] su sentido para captar el momento dramático. Él, por supuesto, tenía grandes habilidades técnicas con la cámara, pero su capacidad de capturar lo inesperado en la película haría que nuestro documental fuera memorable… Brian había soñado con filmar en el “Cuarto Vacío” de Arabia (el desierto de Ruba’ al-Khali o gran desierto) desde su niñez”. El camarógrafo asistente, Kelly Mecham, es “un hombre de sabiduría, visión, talento y destreza. Kelly y Brian han trabajado juntos durante muchos años… El espíritu y la personalidad de Kelly Journey of Faith Book of Mormonsimplemente hicieron que todos se sientan seguros y cómodos. Aportó una sensación de fortaleza emocional al equipo, y todos sabíamos que podíamos contar con él sin importar lo que podríamos enfrentar en cualquier día dado”. Travis Allen, “había trabajado como técnico de sonido durante varios años, pero había ampliado su campo de trabajo para incluir la grabación de sonido durante el proceso de filmación. Fue bueno tener a un sonidista que también tuviera experiencia y habilidad en reparación de equipos de sonido–sólo por si acaso”. El maquinista y electricista, Justin Andrews, “estaba también calificado para desempeñarse como camarógrafo asistente, pero su trabajo principal fue asegurarse de que tuviéramos el equipo necesario. Él ya tenía experiencia en filmación internacionalmente, y su entusiasmo por este proyecto elevó nuestras propias expectativas. También tenía una segunda asignación para esta producción: obtener fotografías fijas de nuestra experiencia”.

Desafíos en la filmación: Yemen

La llegada a Yemen fue obstaculizada por el ataque contra el buque militar norteamericano USS Cole, el cual ocurrió justo cuando el equipo se estaba preparando para salir de los Estados Unidos. Nos tomó un tiempo reagruparnos, pero una vez en Yemen, la capital, Sana’ a poseía una inagotable fascinación:

La puerta en el muro de la antigua ciudad era particularmente fotogénica, pero no teníamos una grúa de cámara que nos permitiera mover la cámara a través de la puerta y hacia la multitud, que era la toma que yo quería. Tuvimos que improvisar. De pronto vino un hombre tirando de una carreta grande y supimos que nuestro problema estaba resuelto. Con algunos dólares americanos, lo convencimos de dejarnos utilizar su carreta. Después de montar la cámara en la carreta, y contratar algunos jóvenes para que empujasen la carreta a través de la puerta hacia el concurrido mercado, obtuvimos la toma y también atrajimos a una gran multitud.

El pueblo de Yemen era un paisaje exótico para el equipo, así como lo fue el equipo para ellos. Digna de resaltar era la diversidad de armamento:

prácticamente todos los hombres, especialmente fuera de la ciudad, llevaban una daga curva, llamada jambia, directamente delante en su cintura. Colgados de un hombro, llevaban también rifles automáticos, muchos de ellos Kalashnikovs hechos en Rusia… Mientras nos trasladábamos de la ciudad al desierto, se nos unió un contingente militar yemení de dieciocho soldados y un par de vehículos militares. Uno era una Toyota pickup con una ametralladora calibre .50 montada en la parte trasera.

Nahom

Recuerdo que cuando bajábamos por un paso empinado y rocoso de la montaña hacia el lugar de entierro de Nahom, me sumergí en una imaginería visual. La sensación de proximidad al asombroso viaje de esa familia era intensa. El relato que Nefi nos da en el primer capítulo del Libro de Mormón se volvió vívidamente real para nosotros. Ya no era sólo una interesante historia de las escrituras, la realidad de su viaje guiado por los cielos nos inspiraba cada día.

Los montículos sepulcrales estaban a todo el derredor del equipo cuando filmaron en Nahom; era interesante la forma en la que los habitantes eran enterrados, “envueltos en lino con sus rodillas elevadas en una clase de posición fetal. Grandes bloques de roca eran convertidos en un ataúd para el cuerpo, y luego se ponía el montículo de roca sobre él”.

Después de Nahom, se dirigieron a Marib. Hogar de la Reina de Saba, el templo en ese momento estaba con obras de excavación, Johnson estaba “particularmente cautivado por la base de una estatua con una hilera de cabezas de íbices intrincadamente esculpidas alrededor de ella. La arena del desierto ha conservado este fabuloso lugar, que tiene un diseño circular y está dedicado al dios de la luna”.

11 de setiembre de 2011

Regresando al hotel Reina de Saba luego de filmar en el templo, el grupo se encontró con las noticias de los ataques terroristas:

Nuestra deliberación fue calmada y razonada. Había preocupación, por supuesto, pero nadie estaba en pánico. Sentíamos que nuestro trabajo, el cual ya se había retrasado un año debido al ataque terrorista al buque Cole, era importante y que debíamos intentar obtener tanto metraje como fuera posible mientras estuviéramos allí. Éramos concientes de la seriedad de nuestra situación y la crisis en la que el mundo se encontraba ahora, pero también sentíamos un espíritu de calma para continuar con nuestro trabajo. Nuestra decisión fue… continuar filmando. Cuando me metí a la cama esa noche y vi los acontecimientos que se desarrollaban antes de dormir, me sentí en paz y seguro de que todo estaría bien, pero también me dormí sabiendo que nuestra aventura de filmar el viaje de Lehi se acababa de volver mucho más intensa.

La reacción del personal de la escolta militar fue unánime en la empatía por Estados Unidos y en la condena de los actos de los terroristas:

Cuando vi a los… soldados, todos estaban cabizbajos. El comandante vio esto y dijo que estaban “avergonzados” de mirarme a la cara. Le pedí que les dijera a las tropas que considerábamos una gran bendición el estar en Yemen y que eso tenía un gran significado para nosotros. Un gesto de alegría apareció en sus ojos y él parecía verdaderamente animado por eso. Existen muchos conceptos erróneos acerca de los Estados Unidos en el Medio Oriente…. Me pareció que esas expresiones sinceras de respeto y afecto por nuestra parte, confortaron sus corazones y los nuestros inmensamente.

El Cuarto Vacío (desierto de Ruba’ al-Khali)

El equipo planeaba pasar un día viajando por una pequeña parte del “Cuarto Vacío” y filmando a la vez. Ellos viajaron durante doce horas, revisaban una vista, filmaban y luego continuaban–viendo todo el tiempo arena y dunas–y nada más. Cayó la noche.

Con el sol ya oculto, el brillante cielo nocturno se abrió sobre nosotros. Mientras seguíamos durante la noche, nuestro camino era alumbrado solo por las luces delanteras de los autos. En varias ocasiones se atoraba algún vehículo, y todos nos bajábamos de nuestras Land Rovers y empujábamos el vehículo hasta sacarlo. Luego continuábamos. Los beduinos se detenían con frecuencia, miraban las estrellas, miraban alrededor para ver el limitado terreno que estaba iluminado ante nosotros, y luego nos dirigían para continuar. Las historias que había leído toda mi vida acerca de marineros y viajeros del desierto que hacían largos viajes por medio de trazar su curso por la lectura de las estrellas se volvieron vívidamente reales. El estar en lo profundo del desierto árabe dirigidos por beduinos que se guiaban por las estrellas, fue una experiencia inolvidable que dudo vuelva a tener.

Se le advirtió al grupo que dejara de filmar y regresara a los Estados Unidos tan pronto como fuera posible. Cuando llegaron al aeropuerto de Sana’ a, “lucía algo como las primeras escenas del filme clásico “Horizontes perdidos” de Frank Capra, cuando los refugiados estaban vociferando desesperadamente para abordar el último vuelo. Nuestro vuelo salió a mitad de la noche, sólo para agregar más al drama”. Extraordinariamente, todo su equipaje y equipo salieron seguros del país. Sin embargo,

Estábamos horrorizados de ver que a pesar de todos nuestros esfuerzos para asegurarnos de que las tomas se manejaran con especial cuidado, éstas habían sido expuestas a los rayos-x,… y algunas de nuestras tomas únicas de Yemen estaban dañadas…El daño afectó algo del color, pero mayormente afectó la emulsión, lo que dio por resultado una apariencia granulada. Para nuestro consuelo, algunas de las tomas clave quedaron sorprendentemente intactas, o al menos no estaban dañadas seriamente. Pudimos hacer algo de trabajo de cuidado técnico sobre ellas y felizmente recuperamos las escenas claves.

2004 – Terminando lo que empezaron

El equipo, reunido una vez más, voló a Muscat en Oman, luego a Salalah, donde condujeron a Dhalqut y después rentaron botes de pesca para que los llevara a Wadi Sayq–uno de los lugares más convincentes para la Abundancia de Nefi. Luego de una vehemente negociación por el precio del alquiler, ellos zarparon. “Cada bote de pesca llevaba de tres a cuatro personas y nuestro equipo. Nuestra flotilla con pescadores omaníes y cineastas estadounidenses iba a gran velocidad surcando el agua. Fue un refrescante y emocionante paseo a través de la ondulante superficie del océano, con los peces visibles debajo de nosotros y el escarpe empinado elevándose drásticamente por sobre la orilla del mar”. Fue con gran anticipación que llegaron a Wadi Sayq: “Fue magnífico; ante nosotros se extendía un precioso balcón con un conjunto de plantas tropicales enmarcado por las montañas escarpadas y dentadas con una pequeña laguna de agua dulce en el centro. Este lugar tocó nuestros corazones y nuestra imaginación porque encajaba perfectamente con la descripción que Nefi dio en su registro (1 Nephi 17:5–7)”.

El memorable momento continuó después de que los botes habían atracado:

Luego de tomar algunas vistas maravillosas de Wadi Sayq, lo que incluyó el que Brian y Justin entraran en la laguna de agua dulce para obtener algunas tomas artísticas cerca de la superficie del agua, escalamos por los acantilados que se elevan por el lado oeste de la playa. Fue difícil escalar a través de las rocas filosas que encontrábamos a cada paso. En la cima, la vista era magnífica. Este es el lugar donde obtuvimos la maravillosa toma de la playa y la laguna que habrían sido el lugar donde se desarrolló tanto trabajo al construir el barco. El mirar hacia el Océano Índico que desaparecía en el horizonte también fue impresionante desde esta perspectiva. Existe alguna evidencia de estructuras antiguas que habrían estado allí, y no fue difícil imaginar que esta podría haber sido el área donde la familia creó sus viviendas. Los acantilados de 200 pies (aprox. 70 metros) de alto eran amplia evidencia de que cuando Lamán y Lemuel amenazaron con matar Nefi arrojándolo al océano, este habría sido el lugar perfecto.

Además del trabajo de filmación de los documentales, el equipo tuvo una experiencia de primera mano de la cultura local, incluyendo la cena especial preparada para ellos por el Ministerio de Información omaní.

Se colocaron dos bandejas de por lo menos tres pies (un metro) de diámetro en medio de un mantel o tapete extendido sobre el suelo del desierto. Una enorme pila de arroz, sazonada con azafrán, cubría cada bandeja. Mezclado con el arroz, había piezas de carne de cabra, y sobre toda la parte superior había una cabeza de cabra.… Nuestro equipo cuidadosamente escogía agradables piezas de carne y arroz, evitando los demás elementos. El arroz y la carne estaban deliciosos.

Además de la filmación, eran importantes para los documentales los puntos de vista de los estudiosos que narraron y tomaron parte en el documental. Johnson tuvo cuidado de incluir obras de arte del artista SUD Joseph Brickey y música original de Arlen Card y Nicholas Gasdik, quienes habían pasado tiempo en el mundo árabe desde jóvenes.

El primer documental fue presentado durante la Semana de la Educación en la Universidad Brigham Young. Johnson relata las reacciones de los asistentes.,

Asistí a todas las presentaciones porque quería saber si alcanzamos nuestra meta. Recuerdo ver a cuatro mujeres entusiasmarse con la película. La siguiente noche vi a las mismas mujeres otra vez. Bromeé con ellas y dije: “¿No las vi aquí anoche?” “¡Oh, sí!” dijeron en coro en voz alta y con entusiasmo. “Es que quisimos hacer el viaje de nuevo”. Gracias, eso era todo lo que necesitaba saber.

 


[1] Todas las citas son del artículo de Peter Johnson; A Filmmaking Odyssey.